Desbloqueando recuerdos

Publicado por Vorágine en

El último del año

Hola mis queridos Vorafáns, en ésta ocasión el destino me ha llamado para ser el afortunado escribano encargado de realizar el último artículo del año para ustedes, y dado que estos días se ha integrado una nueva compañera a la oficina en que laboró, eso me hizo desbloquear algunos recuerdos personales que me gustaría compartir… Si les parece bien, aquí vamos.

Para iniciar, un poco de contexto: Se contrató a una chica en el mes de octubre de este menguante 2021, la cual viene a ayudar al área en la que me encuentro. Lleva dos meses con nosotros y al platicar con ella recordé mis épocas de novato en la materia, cuando alguien debía llevarme de la mano por el camino del aprendizaje directo y la praxis, mamando el conocimiento empírico...

Así rememoré amigos, maestros, envidiosos y demás personas que me he encontrado en el camino de la ilustración.

Pero como  dijo Jack el Destripador, representante de la humanidad en Record of Ragnarok, en la 4ta ronda, vamos por partes.

workplace

Round One: Vayamos por el origen, la escuela

¿Recuerdas a algún maestro de la escuela con especial cariño? Yo te cuento del mío, fue el Dr. Fernando Castellanos Tena, de quien tuve el honor de recibir cátedra en la Facultad de Derecho de la UNAM, cursando con él dos materias. La sencillez de los ejemplos, la selección del material y más aún, la calidez humana, fueron los elementos que me llevaron a tener en alta estima al maestro, quien nos compartió sus conocimientos sin límite alguno.

Como anécdota he de comentarles que, en el año 2001, el Dr. Castellanos Tena, siendo nosotros alumnos de primer semestre de la licenciatura, nos dio regalos de día del niño. Así como lo leen, nos regaló en una bolsa de papel, dulces de una marca mexicana sabor café y mantequilla, un silbato tipo “flauta de afilador” y un cochecito (estos dos últimos aún los conservo).

maestro en clase

Second Stage: De lo ordinario a lo extraordinario, a recordar las situaciones en los días comunes

Una vez recordada el Alma Mater (la UNAM en mi caso, a la cual ya dedicamos un artículo) subimos un nivel más en la vida, toda vez que, después de haberte preparado en la teoría, cobijado por el manto de los profesores y de los libros de doctrina, llegamos al tan odiado o esperado “trabajo”.

Maravilloso es cuando entras a tu primer trabajo y hay un puente o días feriados, cuando es temporada de poco trabajo o mejor aún, está cerca el aguinaldo (del cual ya te hablé también), pero te pregunto ¿Cuál fue tu primer logro personal en el trabajo? Les contaré el mío, cuando me subí al ladrillo del ego…

Comencé como meritorio y al hacer mi primer oficio (comunicación de un Juez a una empresa) incluí “mucha información”, esto según la chica que me iba a orientar, quien me indicó que quitara la mitad del contenido, y así lo hice; sin embargo, al momento de que pasara con el juez a firma, nos regañó a los dos por poner la mitad de la información que debería incluir. Y en mi mente sólo pude pensar “Te superé desde el primer intento”. Lo siento, me subí al ladrillo, ya se los había anticipado…

competencia en el trabajo

Third floor, double loop. ¿Cuál es el recuerdo más impactante que hayas tenido de una reunión de fin de año?

Seguimos en el trabajo, pero ahora en ocasiones especiales. Las tan esperadas fiestas decembrinas, las posadas, cuando cantamos villancicos, los intercambios, los abrazos, los buenos deseos, los brindis, los discursos, el árbol de navidad, el nacimiento, el aguinaldo...

Al ser integrante de alguna “Tribu Godín” en gobierno o iniciativa privada (“tribu”, puesto que es tu nueva familia con la que convives varios días de la semana, y “godín”, siempre y cuando seas asalariado), vienen las siempre bienamadas fiestas navideñas o reuniones de fin de año.

La primer frase que penetró por mis castos e inmaculados oídos, dejando heridas profundas y que me marcó la vida fue: “Ya viene el Guadalupe-Reyes”, lo cual me recuerda que el alcoholismo en el mes de diciembre recibe el nombre de espíritu navideño, y que en ésta época del año nadie puede criticarte por desayunar cerveza (desayuno de campeones).

fiesta oficina
Pero ojo Vorafáns, ustedes son mejores que eso, y lo sé.

Otra enseñanza que la vida me dejó fue vivir el concepto de “peda destructiva” a flor de piel, donde los resultados de la reunión fueron corbatas y zapatos perdidos, cuentas sin saldar bajo el famoso “mañana te pago”, la bondad del “agua de canica” y el brutal poder de “la copa de nada”. Así como el “lapsus brutus” de un compañero que no encontró el metro para regresar a su casa, pero que extrañamente, sí supo cómo regresar al lugar de la reunión para seguir bebiendo.

Aquí les pido que por favor sean la persona que se acuerda y cuenta el desmane que hicieron los demás, y no el que lo hace. Piensen en ustedes, en sus familias y en su reputación en la oficina ¡PAR FAVAR!

Last lap: ¿Cuál ha sido el mejor consejo o frase motivacional que te han dicho?

Una excompañera de trabajo me dijo: “Efrén, tú no te puedes equivocar”. Y es cierto, un error de mi parte como profesionista (te conviertes en uno cuando recibes dinero por hacer alguna cosa) puede causar conflictos en los intereses de los representados, por eso hay que estudiar y capacitarse.

Hasta el día de hoy recuerdo y aplico la frase, haciendo “la recordación” de la compañera que me la dijo.

motivación trabajo

Final boss: ¿Qué has aprendido en todos estos años?

Que te debes de rodear de buenos amigos, que primero está tu salud mental, que la estabilidad en el trabajo es buena pero no puede dejarse de lado la calidad de vida, que debes encontrar un buen mentor (los hay), que debes capacitarte y pensar en ti, que debes alejarte de la gente tóxica, de los abusivos, de los que sólo buscan entorpecer tu crecimiento, que la familia es primero (bien Toretto) y que debes de pensar en tu futuro desde hoy.

 

Pues bueno, después de ésta reflexión realizada en evidente estado etílico 😉 les deseo unas felices fiestas y un próspero año 2022. Les mando las mejores vibras y que la siguiente anualidad no sea tan caótica como éstos dos años que pasaron.

 

Saludos y un gran abrazo mis queridos Vorafáns

ambiente laboral

Efrén B.Z. “Llámame Zero, porque todo comienza y termina conmigo…” 

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Categorías: Reflexiones

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