Libros, café y moneros. Un día en la feria

Publicado por Vorágine en

Son las 11 de la mañana del martes 16 de octubre. El sol comienza a calentar el concreto del Zócalo, algunos tenderos ya están listos para recibir a los lectores madrugadores mientras que otros apenas están acomodando sus productos, pues saben que entre semana no hay mucho movimiento en las primeras horas del día.

Busco la editorial Siglo XXI, pero primero un café, tengo frío. Café de Guerrero anuncia una señora de cuerpo redondo que viste un mandil azul marino, lleva el cabello negro envuelto en una redecilla blanca. Pura calidad, señorita. Somos productores, la bolsita de a cuarto le sale en sesenta. Tome la carta, ¿qué se le antoja?, pregunta mientras me extiende la lista de precios de los alimentos. Acompáñelo con un tamal oaxaqueño que venden acá a lado, están bien buenos, con su molito y su cafecito le va a saber muy rico. Se ve que esta señora sabe de lo que habla así que sigo su recomendación.

¡Es el día del tamal oaxaqueño, chi cheñol!

En las carpas gigantes, blancas e inmaculadas que dan cobijo a los foros también se preparan para los eventos matutinos. La mayoría de las actividades están dirigidas a niños, mismos que aparecen, cual marejadas, en grupos uniformados; los más pequeños se toman de las manos en parejas mientras las maestras los dirigen hacia dichos espacios en donde los esperan para narrarles cuentos o entretenerlos con marionetas. Toman asiento con desordenada alegría, atentos siempre, solo a su imaginación.

Paseo entre libros, cactus y otras plantas ornamentales, cuadernos artesanales y revistas. Palabras, oraciones e ideas desplegadas en infinidad de voces y objetos. El vínculo entre los escritores, sus textos y los lectores son los libreros que como Walter, acercan al público los placeres de las letras.

Como niño en dulcería

Ya llevo 8 años en esto. Todos los años me toca venir a esta feria y también a la de Guadalajara. Nunca me aburro porque cuando no hay gente, como ahorita, puedo escuchar lo que hacen en los foros y es muy divertido. Siempre hay algo que ver. Siempre disfruto mucho venir, muchas personas me preguntan por libros y yo también les doy recomendaciones. Además vemos a muchos escritores y artistas, entonces siempre es interesante. Entre semana casi no hay gente en las mañanas pero después de las dos de la tarde empieza a juntarse y los fines de semana pues está llenísimo, es otro mundo. En las mañanas por lo regular llegan grupos de escuelas, vienen en excursión y son los que andan a estas horas por aquí. Los libros que traemos son de todos los temas. Nosotros pertenecemos al departamento de Difusión Cultural entonces nos mandan libros de todas las escuelas y es lo que promocionamos cada año.

Para Don Luis la magia está en los propios libros que vende: Mira, este escritor es brasileño, te va a gustar mucho, es muy crudo pero vale la pena, por ejemplo, hay una historia que… bueno te la voy a contar, no toda pero sí te cuento lo que me gustó para que te animes y te lo lleves. La historia es de un niño que es tartamudo y sus papás lo han llevado a terapias y nada funciona y entonces va a clases con una maestra, pero resulta que a la maestra la acusan de abusar de los niños, o sea, se acuesta con ellos. Y total que los papás se escandalizan pero se dan cuenta que el hijo ya no tartamudea y entonces dicen pues ya no es tartamudo, si lo violó pues funcionó. Ambos reímos con soltura. Y así son todas sus historias, de verdad que es un gran escritor. Además nosotros ya no lo vamos a editar, entonces son los últimos libros que nos quedan. Íbamos a llevar algunos a Guadalajara pero yo creo que se van a terminar aquí.

Mundos enteros en papel

La perspectiva del lector es más calculadora aunque no lo parezca, muchos de ellos ya saben qué quieren y dónde buscarlo. Guillermo, un joven risueño y veinteañero que trabaja en la librería Porrúa decidió venir a ver qué títulos interesantes encontraba. Ahorita lo que más me interesa es el cuento, entonces estoy checando qué es lo que tienen y ya después voy a regresar por los que más me hayan interesado. Estoy buscando todo lo que tenga que ver con el cuento, teoría, literatura, nuevos autores, lo que sea. En mi trabajo lo que más me gusta es hacerles recomendaciones a los clientes, y cuando vengo aquí también me fijo qué podría interesarles. Ahorita solo compré este libro y ya después voy a regresar con más dinero para comprar los que me faltaron. Me gusta mucho leer y en mi trabajo también encuentro muchas cosas interesantes. Los foros casi no me gustan, la verdad no he encontrado algo que me llame la atención ahí, pero me gusta mucho venir a caminar acá y ver todos los libros que ofrecen.

En el foro Juan José Arreola hacen el primer llamado para la presentación del libro Tierra y Libertad. Breve historia del zapatismo y para mi sorpresa me encuentro con Rafael Barajas, mejor conocido como El Fisgón, y mientras Felipe Ávila, autor del texto, nos toma una foto, me cuenta por qué ya no participa en los Universos Paralelos del programa El Chamuco TV. Noo ya no estoy con los chamucos, es que con esto que me pidió López Obrador ya no me da tiempo. Sí, me encargó que viera lo del Instituto Nacional de Formación Política, entonces ando con eso, pero sí les voy a decir que me dejen hacer algo por ahí. Oye y ¿cómo te llamas? A lo que no pude contestar porque una señora casi me aventó para poner a lado a su hija que traía un libro del caricaturista para que lo firmara. Estaban dando la tercera llamada y solo pude darle las gracias.

Rafael N, alias “El Fisgón”

Me voy escuchando los últimos argumentos sobre la importancia del texto del maestro Ávila; la gente comienza a acercarse a la mesa donde podrán adquirir el libro y la firma del autor.

Y como siempre, regresamos cargados de tesoros

 

Por Patricia Munguía Correa, ¡síguela en twitter!

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