Periodismo Cultural. Una expresión marginal – Entrevista a Fernando Álvarez

Publicado por Vorágine en

Periodismo cultural, una expresión marginal

La realidad, materia prima del periodismo, el cine, la literatura y el imaginario colectivo actúa como columna vertebral de la cultura de una sociedad. Entendida desde la visión etnográfica de Edward B. Taylor la cultura es el conjunto de estilos de vida, tradiciones, conductas, lenguaje, costumbres y conocimientos compartidos por una civilización.

En los medios de comunicación y en las redes sociales abunda contenido acerca de las diversas expresiones de la vida cotidiana, reflejo de la riqueza cultural de una comunidad. Sin embargo, el periodismo cultural, encargado de dar sentido a estas manifestaciones, no ocupa un lugar destacado entre los intereses periodísticos de los lectores ni de los comunicadores.

 “El periodismo cultural es una actitud”

Sentado en una terraza, con el barullo del corazón de la CDMX de fondo, Fernando Álvarez Téllez, Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, quien fungió como director de la publicación Box y Lucha, “la decana de las revistas especializadas en lucha libre”, nos comparte su experiencia y reflexiones acerca del quehacer periodístico en el ámbito cultural.

Mis pininos en el mundo editorial

¿Cómo definirías el Periodismo Cultural?

Es aquello que analiza la parte del acontecer social que nunca caduca.

¿Qué temas entrarían en la categoría de Periodismo Cultural?

Todo el quehacer humano con fines estéticos pero visto desde cualquier ámbito. El periodismo cultural debe encontrar el valor de las historias, de los elementos ordinarios. El periodismo informativo caduca al día siguiente y hoy, con las redes sociales, caduca en horas. El periodismo cultural, en cambio, permanece porque habla de las conductas humanas, de aquello que el hombre genera por sí mismo como una aspiración a la trascendencia.

¿Por qué es importante hacer Periodismo Cultural?

Porque resignifica lo que consideramos la realidad cotidiana. Sensibiliza al ciudadano sobre los hechos comunes y le permite observarlos desde la mirada crítica del periodista, cuya labor debe facilitar el reconocimiento y la comprensión de los significados ocultos que ofrece la vida diaria y que nos enseñan mucho acerca de quiénes somos y por qué hacemos esto o aquello. El periodista cultural tiene la misión de revelarnos este significado o por lo menos proponerlo.

¿El periodista debe elevar el nivel de la conversación pública como afirman algunos estudiosos del tema?

Como cuestión utópica suena muy bonito ¿no?, pero es volver al viejo debate entre la alta cultura y la cultura de masas que no aporta. Yo creo que el periodismo cultural debe enriquecer la vida intelectual de cualquier ser humano.

¿Qué tipo de realidad alimenta la cultura?

La realidad simbólica, somos seres que a todo le damos un significado y el periodismo cultural permite a los lectores extraer ese elemento.

Foto: Ricardo Esquivel

¿El Periodismo Cultural está centralizado?

Sí y es inevitable. La cultura, lo queramos o no, pertenece a todos, a los que leen y a los que no leen. No obstante, existe una élite privilegiada que se atribuye el derecho a realizar toda la cuestión creativa y artística, a decidir si un contenido es valioso o no y si vale la pena darlo a conocer a todo un sector.

¿Sobre qué debería informar el Periodismo Cultural?

Todo aquello que sea susceptible de tener un significado tiene que ser analizado por el periodista cultural porque precisamente se trata de cuestionarnos acerca de esa parte cotidiana que el ciudadano común pasa por alto por estar inmerso en que el metro se le va o por estar buscando el pan.

¿La lucha libre entra en los temas que debe analizar el Periodismo Cultural?

Debe entrar, pero sin ceñirse a lo inmediato. Una perspectiva cultural de la lucha libre revelaría por qué el mexicano vive enamorado de la lucha libre, por qué vive en nuestro discurso, por qué una cumbia de las más conocidas es ‘la arena estaba de bote en bote’; qué genera esta afinidad con la lucha libre. Y esto no se puede hacer mediante el periodismo tradicional.

Fernando y Cuije

El enmascarado de Plata

Rodolfo Guzmán, El Santo, es un referente cultural nacional de quien el periodismo tradicional informará sobre su aniversario luctuoso cada 5 de febrero, continúa Fernando con una expresión seria, pensativa, sin embargo, el periodismo cultural nos hablará sobre su contribución a la creación de la figura laboral del luchador con la incorporación de la “garantía”, un pago mínimo por cada función y que puede aumentar según la afluencia en la arena.  A 35 años de la muerte de este ídolo popular, el periodista cultural rescatará lo trascendente del suceso, de la persona y todo lo que rodea el culto al personaje.

“La lucha libre es la representación más hermosa de la violencia”

La fascinación por este espectáculo, nos dice Fernando mientras da un trago a su cerveza, se da a nivel global porque representa la lucha del bien contra el mal. La violencia real no es espectacular, es cruda, grotesca. En la lucha libre hay una historia, técnica, espectacularidad. Es la guerra perfecta.  Se disfruta porque sabemos que no es real, nadie va a salir lastimado ni va a morir.

 “Me atrevería a decir que es el deporte más popular por el nivel de arraigo que puede establecer con la gente. El luchador estaba cerca del pueblo, de la gente jodida.”

¿Qué hace tan fascinantes a los personajes de la lucha libre?

El misterio. No hay nada más humano que el misterio, la intriga. Es una cuestión antropológica, la máscara se ha usado desde la antigüedad para transmutar la personalidad, el luchador se convierte en otro y eso fascina. No estás con un ser humano ordinario.

Antes, en la arena se vivía un ambiente de compenetración del público con el espectáculo, había pasión, emoción, sin embargo, la producción en masa despojó a la lucha de lo que la definía y lo que la hizo popular, asevera Fernando.

Esto debería analizarlo el periodismo cultural. Antes había algo que hacía auténtico a un personaje, ahora las empresas se apropian de los nombres y crean personajes en masa, entonces el ser humano pierde valor.

¿Crees que la lucha libre va a seguir?

Sí porque es arte dramático, mientras el ser humano sea capaz de imaginar, ficciones como la lucha libre van a existir. Somos seres que amamos las historias y mientras la lucha libre nos ofrezca historias con las cuales identificarnos, tiene vida garantizada.

Fernando entrevistando a El Elegido

Finalmente, Fernando Álvarez considera que el periodismo cultural puede subsistir bajo un modelo colaborativo aunque limitado por cuestiones financieras y de alcance debido a la falta de culturización y sensibilización. “Mientras no exista esta educación, ni se fomente el apetito por la apreciación de lo bello el periodismo cultural seguirá siendo una expresión marginal.”

 

Por Patricia Munguía Correa, ¡síguela en twitter!

Fotografías cortesía de Fernando Álvarez Téllez.

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